vendredi, octobre 30, 2009

relaciones

Estos días deberían servir para despejar el campo de batalla en el que se ha convertido la casa, especialmente la habitación desde que estoy resfriada.

Pensaba en la poca atención que me presta la gata nueva, es como Garfield, sí. Cuando la anterior era como mi sombra. La echo de menos porque estuvo muchos años y su presencia era escandalosa, no ya porque hiciera ruido, que hablaba mucho, sino que estaba ahí protagonizando siempre cada momento del día. Era encantadora. Esta nueva no sé ni dónde está. Va a su ritmo y a lo suyo. Tampoco es muy cariñosa, por ahora, aunque tiene apenas dos meses, imagino que irá volviéndose más mimosa con el tiempo. Espero.

Estaba haciendo unas bolsas de caramelos para mañana que no he terminado. No es que me apasione Halloween que, en realidad, me importa un pimiento y me aburren las fiestas adaptadas y no me gustan los disfraces (especialmente en adultos) pero estos días siempre tienen un aura de tristeza que a veces prefiero difuminar ya sea con caramelos o cosiendo unas bolsas que resultarán más divertidas que terroríficas. También toca preparar unos ramos de rosas del jardín que llevaré al camposanto el domingo. No me gusta cementerio, camposanto está más lleno de amor y respeto, cementerio es una palabra que da frío.
Disfrutad del (largo) fin de semana.

2 commentaires:

lito a dit…

Yo siempre he comparado las relaciones con procesos termodinámicos que tienden al caos si no se les echa energía. Está claro que a ti te toca esta última parte para que la relación vaya más y se parezca algo a la que ya tuviste. En cuanto al jalogüín, estoy totalmente de acuerdo contigo, así como, con el nombre de ese romántico lugar. Que te mejores y puedas disfrutar del magnífico puente que se presenta.

Un saludo.

AEROSTAR a dit…

hum...prefiero los perros pero adoro a garfield...tus gatos son bien bonitos...también hay que decirlo...puff halloween no no no...saludos :)